El Apalancamiento Financiero

¿Te apalancas?

Y no nos referimos al sofá. Hablamos de si has pensado en endeudarte, en si trabajas a crédito, si vives con lo que tienes o utilizas recursos de otros para financiar tu actividad.

Apalancarse en finanzas significa endeudarse para invertir en algo que, esperamos, nos reporte un beneficio mayor a los intereses que vamos a pagar.

Hemos trabajado con directores generales (que no financieros) que decían: ¡no hay problema, elevemos nuestro nivel de apalancamiento! Lo cual no es ni bueno ni malo en sí mismo, pero si añadimos que ofrecían un servicio poco testado, y sin margen, el problema es cuestión de tiempo.

Entonces, ¿qué es apalancamiento financiero?

El apalancamiento financiero se suele definir como la proporción entre el capital propio y el crédito.  Por traducirlo a números reales y simplificando muchísimo, supongamos que el presupuesto para hacer una campaña de publicidad es de 5€, y decidimos pagar 1€ de nuestra caja y solicitar 4€ al banco, quien me pide un interés de 1€. Para que la operación sea rentable necesitamos obtener con esta campaña un beneficio mayor de 6€, y de ese modo  devolver los 4€ al banco, liquidarle el euro de intereses y no perder nuestro euro invertido.

¿Qué nos debería preocupar del apalancamiento financiero?

1º No poderle devolver el principal y los intereses al banco

- Necesitamos obtener como mínimo un beneficio de 5€ para no acabar siendo morosos, lo que va a tener graves consecuencias, no solo en esta operación sino en la posibilidad de obtener financiación en el futuro.

- Recordemos que el banco primero liquidará los intereses, y seguiremos generando deuda hasta ser capaces de devolver el principal y los intereses añadidos.

2º Perder mi euro

- A nadie le gusta perder, y dado que el dinero es limitado sería mejor invertirlo siempre en cosas que nos reportaran beneficios, pero dado que no tenemos una bola de cristal, esta sería la pérdida de menores consecuencias.

Evidentemente la idea es que con ese préstamo podremos lanzar una campaña que nos permitirá facturar no solo 6€ más, sino quizá 16€, lo que nos reportaría un beneficio  neto de 10€.

¡Y ahí está la gracia!

A veces, en el día a día de una compañía es muy difícil identificar qué beneficios puede generar una inversión, pero otras es solo cuestión de calcular bien los números y conocer las necesidades de tesorería, es decir, tener un cash flow con cara y ojos. Si, por ejemplo, disponemos de una póliza de crédito con un interés del 4% y nos ofrecen un descuento por pronto pago en unas mercancías del 10% deberíamos valorar positivamente la operación, siempre que no precisemos de ese dinero para otra obligación o inversión más rentable. Al final conseguimos una mejora del 6% en el precio de nuestras mercancías, lo que puede impactar directamente en nuestro margen o en nuestra penetración en el mercado a través de una disminución en el precio de venta.

No hay magia, es sólo cuestión de conocer y analizar bien los datos, aunque si se nos permite el eufemismo: una empresa altamente apalancada es una empresa endeudada hasta las cejas.

Desde la gestoría online Metagest te ayudaremos a convertir la contabilidad en datos útiles para el día a día de la compañía, ofreciendo servicios como la confección de presupuestos, cash flows y control de la tesorería.