A POR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA DE 2017

Bienvenidos a la Campaña de la Renta de 2017, ese momento del año en que todos nos acordamos de pedir papeles o reclamar certificados para hacer las paces con Hacienda.

El plazo este año va del 4 de abril al 2 de julio de 2018. Pero en caso de querer domiciliar el pago el plazo es hasta el 27 de junio.

Los pagos aplazados se cargarán en cuenta el 2 de julio (el 60% del importe a pagar) y el 5 de noviembre (el 40% restante).

Al calcular y presentar Rentas siempre pasa algo muy curioso, y es que cuando salen a pagar parece culpa del gestor y cuando salen a devolver es como si fuera gracias a sus cálculos mágicos.

Evidentemente esto no es asi, aunque una buena planificación durante el año ayudará a optimizar el pago nuestros impuestos, y en este punto, un buen asesor si que puede resultar muy útil.

¿A partir de qué ingresos debo presentar la renta?

Si tus ingresos del trabajo superan los 22.000€ anuales de un solo pagador, o bien los 12.000€ en caso de haber tenido más de un pagador (siempre que se superen los 1.500€ sumando el 2º pagador y los restantes).

También estarás obligado si has ingresado más de 1.600€ (sujetos a retención) por rendimientos del capital mobiliario o ganancias patrimoniales.

¿Pago lo mismo si soy autónomo o empleado?

Los rendimientos del trabajo y de actividades económicas tributan por igual, se perciban a través de una nómina o a través de facturas. Pero el cálculo de la base sobre la que se tributa es muy distinto y eso puede modificar sustancialmente el % a pagar.

Para un trabajador por cuenta ajena sus ingresos totales serán su salario bruto y sus gastos deducibles la cuota de la seguridad social a cargo del empleado. Por norma general su empresa le aplicará el % de retención que le corresponda directamente en la nómina y así irá pagando sus impuestos mes a mes, recibiendo ya un salario “neto”.

Para un trabajador autónomo, sus ingresos totales corresponderán con el importe facturado durante el ejercicio y sus gastos deducibles, además del coste de la cuota de autónomo, serán todos aquellos necesarios para llevar a cabo su actividad. Esto a efectos prácticos significa que los autónomos pueden deducirse más gastos que los trabajadores en nómina, lo que reduce la base imponible final sobre la que se aplicará la retención.

(Y solo por aclarar este punto: los autónomos no pueden deducirse los gastos de las cenas con amigos, los billetes de avión de sus vacaciones, las compras del supermercado de su casa, ni el coste de 12 botellas de vino aduciendo que eran como regalo para un cliente. No, no todo vale.)

Trabajo en una empresa, pero he recibido ingresos por otras actividades profesionales ¿qué debo declarar?

La Declaración de la Renta debe incluir TODOS aquellos ingresos percibidos durante el año, sean a través del cobro de la nómina, por facturas emitidas, por la venta de acciones o participaciones de sociedades, por el alquiler de una vivienda, por la venta de una plaza de parking, … y así hasta agotar todas las casuísticas por las cuales es posible recibir ingresos.

De igual modo, también podrás indicar las pérdidas que hayas sufrido durante ese año.

¿Cómo puedo pagar menos impuestos?

La planificación fiscal no es ciencia ficción. Aunque en muchas ocasiones las bonificaciones y deducciones planteadas por la Administración simplemente no encajan en nuestra vida y no podemos beneficiarnos de ellas, no está de más tener un conocimiento general de cuáles son las principales deducciones:

-La deducción por vivienda habitual aunque se eliminó a partir de 2013, sigue aplicando para las viviendas adquiridas con anterioridad a ese año y siguen pagando hipoteca. En este caso pueden deducirse un 15% de lo pagado hasta un máximo de 9.040€ (por tanto, la rebaja máxima en la cuota de IRPF será de 1.356€).

-Las aportaciones a planes de pensiones que permiten reducir la base imponible hasta 8.000€ al año.

-Las retribuciones en especie si recibimos una parte de nuestro salario en cheques restaurante, como seguro médico o a través de cheques guardería, podremos beneficiarnos de las exenciones que este tipo de ingresos generan. Por ejemplo, en caso del seguro médico, podemos beneficiarnos de una exención de hasta 500€ por cada miembro de la familia.

-Los donativos en este caso la deducción sobre la cuota íntegra aplicable es del 75% de los primeros 150€ y del 30% sobre las restantes aportaciones, con el tope del 10% de la base liquidable.

-Invertir en una startup à las inversiones en empresas de reciente creación (constituidas en los últimos 3 años) tienen una deducción del 20% de la cantidad invertida con un máximo de 50.000€, por tanto la deducción máxima será de 10.000€.

También conviene apuntar que tanto la situación familiar como el lugar de residencia afectarán al tipo de IRPF aplicable final (las Comunidades Autónomas tienen sus propias deducciones), por lo que es importante comprobar que Hacienda tiene los datos correctos antes de presentar nuestra declaración.

¿Qué pasa si tengo una inspección?

Depende. Si has presentado tus declaraciones en plazo, has informado de los datos correctos y has guardado la documentación, no pasa nada. Solamente debes preocuparte de contestar en plazo y aportar las aclaraciones o información requerida.

En caso contrario lo más importante es responder, aportando el mayor detalle de información o aclaraciones posible y esperar la respuesta de Hacienda.

Si finalmente debes liquidar algún importe pendiente, sea por no incluirlo en la declaración o por deducciones mal aplicadas, Hacienda te impondrá también la correspondiente sanción; aunque no todo está perdido, y podrás solicitar el aplazamiento en caso de dificultad para el pago.